Se falta a la verdad si se dice: un hecho de lenguaje exige ser examinado desde varios puntos de vista; incluso si se dice: este hecho de lenguaje será realmente dos cosas diferentes según el punto de vista. Pues se empieza por suponer que el hecho de lenguaje nos es dado fuera del punto de vista.
Hay que decir: primordialmente existen puntos de vista; si no, es sencillamente imposible captar un hecho de lenguaje.
La identidad que hemos comenzado a establecer, ya sea en nombre de tal consideración o de tal otra, entre dos términos que a su vez son de naturaleza variable, es, absolutamente, el único hecho primero, el único hecho simple del que parte la investigación lingüística.